Los panelistas destacan la estrategia de Irán de desgaste económico contra Israel mediante drones kamikaze Shahed 136 que cuestan solo 20.000 a 30.000 dólares cada uno, lanzados desde camiones móviles sin necesidad de bases aéreas, mientras Israel gasta millones en interceptores de la Cúpula de Hierro.
Irán lanzó aproximadamente 40 misiles balísticos desde cuevas subterráneas, cubriendo 1.500-1.800 km en 15 minutos, y suministró estos drones a Rusia para su guerra contra Ucrania; Israel y EE.UU. destruyeron al menos 300 lanzaderas, pero Irán tiene más y busca agotar las defensas rivales.
Desmienten fake news con videos de IA que exageran daños en Tel Aviv, aclarando que hubo impactos limitados en zonas residenciales pero nada catastrófico; un submarino estadounidense hundió un barco militar iraní en el océano Índico en aguas internacionales, causando 150 desaparecidos, un mensaje claro de EE.UU. de que no hay refugios seguros.
La Casa Blanca publica videos con estética de videojuego para propaganda pro-guerra, mientras en Israel la vida cotidiana continúa bajo misiles: agricultores, partidos de fútbol y tenis se interrumpen por explosiones y fogonazos, con espectadores quedando inmóviles; escenas comparadas con ciencia ficción que no se veían desde la Segunda Guerra Mundial.
El conflicto involucra ya 12 países, con misiles cruzando Irak y Jordania, y un misil balístico iraní interceptado en Turquía genera temor a escalada OTAN, ya que altos mandos turcos creen que fue intencional pese a teorías de error.