Un submarino estadounidense lanzó un torpedo que hundió la fragata iraní Iris Vena en el Océano Índico cerca de Sri Lanka, causando la muerte de 87 personas y decenas de desaparecidos entre unos 180 tripulantes.
El buque explotó en la madrugada y se hundió completamente antes de la llegada de rescates; el secretario de Defensa de EE.UU. confirmó el ataque en conferencia de prensa, afirmando que la armada iraní reposa en el fondo del Golfo Pérsico.
La Armada de Sri Lanka rescató a 32 tripulantes, trasladados a un hospital, mientras buscan a 148 desaparecidos; dos barcos y un avión participan en operaciones de búsqueda.
El viceministro y ministro de Relaciones Exteriores de Sri Lanka confirmaron cifras confusas de víctimas, con más de un centenar desaparecidos; el vocero naval Budika Zampat evitó precisar números de cadáveres recuperados.
Sri Lanka se declaró neutral en el conflicto y prioriza salvar vidas fuera de sus aguas territoriales.