En China, un hombre jugaba con el respaldo de una silla traicionera cuando esta se levantó de golpe, volcando medio litro de sopa hirviendo sobre su torso y provocándole quemaduras graves.
La víctima se sacó la remera rápido mientras gritaba de dolor, y los conductores relatan que todos se han quemado alguna vez con líquidos calientes, enfatizando lo feo de la sensación.