El show de Bad Bunny en el Super Bowl rompió récords al aumentar un 150% su audiencia, alcanzando 4.157 millones de visualizaciones en las primeras 24 horas sumando TV, YouTube y plataformas digitales.
La presentación íntegramente en español promedió 128 millones de espectadores en vivo, por debajo de los 133 millones del reclamo anterior, pero marca un quiebre en la industria al abrir puertas a cantantes latinos.
El artista puertorriqueño, premiado con un Grammy por su trabajo en español, generó un antes y un después, con impacto que persiste días después. Rosalía también recibió premios en los Vita Awards, señalando un cambio de paradigma donde el español pisa fuerte en la música global.