La sensación térmica en Buenos Aires registró 31.9 grados en ese momento, con un cielo despejado pero pronóstico de chaparrones nocturnos y días inestables por delante.
Los conductores consultaron cómo el calor afectaba a la audiencia en sus hogares, destacando que el jueves bajaría la temperatura y sería el último día de este pico caluroso.
Se anticipó una semana muy inestable con lluvias intermitentes, confirmando las previsiones de lluvia desde el día anterior a pesar del cielo actual sin nubes.