El defensor del Real Madrid Antonio Rüdiger le propinó un rodillazo en el rostro a un jugador de Getafe durante el partido que perdieron en el Bernabéu, pero el árbitro no lo expulsó ni le mostró amarilla.
Los conductores critican la permisividad arbitral y el accionar del VAR, que no intervino pese a que el impacto hundió el pómulo del rival. Rüdiger simuló inocencia negando contacto, aunque luego fue expulsado por otra acción.
En el mismo encuentro, Franco Mastantuono recibió su primera roja por exceso verbal, mandado al frente por el técnico Ángel Di María Arbeloa, mientras el vestuario de Getafe celebraba con La Morocha de Damas Gratis, reflejando el furor de la música argentina en España.
Los panelistas destacan que acciones como un rodillazo o tapones merecen roja directa y cuestionan la credibilidad del árbitro si pasa por alto faltas graves.