El robot Cuba, creado por Sebastián Mirich de American Robots en Entre Ríos, opera en la Antártida transportando hasta 500 o 600 kilos de equipamiento científico, aliviando la carga de los investigadores que caminan largas distancias en terreno peligroso.
El dispositivo detecta grietas y riesgos adelante, graba videos geoposicionados y utiliza inteligencia artificial para contar pingüinos emperadores, facilitando el relevamiento de hasta 500.000 ejemplares que desembarcan en aluvión, mediante cámaras fijas y propias del robot.
Diseñado específicamente para el clima antártico por solicitud del Comando Conjunto Antártico y la DIGIT del Ejército, es aerotransportable por helicóptero, híbrido eléctrico con generador de combustible y el primer robot mundial en operar allí, seguido por uno estadounidense. Llevó dos años de desarrollo con pruebas en Bariloche y glaciar Tronador.
Se controla manualmente o autónomamente desde bases argentinas, de las que el país posee 13, las más numerosas. Próximamente, ingenieros de DIGIT visitan Gualeguaychú para actualizaciones y nuevos proyectos civiles.
Desde Wale-Waichu, conductores Juan y Estela destacan esta "patriada" argentina, trasladado íntegro por Hércules o rompehielos Irizar.