Sebastián Amerio renunció abruptamente a su cargo en el Ministerio de Justicia, donde actuaba como viceministro y manejaba el área, además de representar al Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura. La noticia sorprende porque llegó al mediodía sin aviso previo.
Panel revela chismes internos: Amerio estaba en desacuerdo con sectores como el de Karina Milei y Lilia Lemoine, compartía palco con Santiago Caputo en la asamblea legislativa pero el lugar estaba prohibido de enfocar. Santiago Viola, cercano a Lemoine y Karina, lo reemplazará.
Amerio bajó 14 kilos en el cargo, alegó problemas en la mandíbula que le impedían ir al dentista y prefería laburar menos. Fuentes judiciales lo señalan como operador en lobby y venta de servicios a periodistas amigos.
Le habían prometido que su salida se definiría post-viaje de Javier Milei a Estados Unidos, pero hoy asistió a una reunión de comisión que preside, sin saber de la decisión final tomada en la cúpula libertaria.
El tono es burlón, destacando su flojera y el caos interno del gobierno con renuncias sucesivas como la del canciller.