Ernestina Pais protagonizó un choque leve con su Honda City contra un Alfa Romeo en Avenida Libertador y Las Heras, Vicente López, alrededor de las 11 de la mañana. Intentó retirarse sin entregar datos ni seguro, pero la otra conductora denunció olor a alcohol y llamó al 911. Policías secuestraron su vehículo tras negativa al test de alcoholemia, alegando medicamentos, con acta positiva por ley.
Carmen relató detalles como que Pais se pegó la mano y no recordaba por efecto del alcohol, vinculándolo a adicciones. Introdujo al licenciado Gustavo Jamardo, psicólogo especialista en adicciones y director de CETRAG, para analizar el caso y cómo salir de esto.
Jamardo explicó que el alcoholismo es una enfermedad mental que afecta todas las áreas de la vida, con negación y minimización del consumo por vergüenza, especialmente en mujeres antes estigmatizadas. La familia debe involucrarse sin castigar, tratándolo como cualquier padecimiento como depresión o hipertensión, aceptando recaídas comunes.
Los adictos tienen compulsión incontrolable y cerebro acostumbrado a altos niveles de dopamina, por lo que no pueden moderar como una copa ocasional; el juicio de realidad se suspende al consumir, generando peligros como manejar ebrio, aunque la justicia aplica igual. Alcohol frecuentemente va con cocaína en policonsumidores.
En medios, se estigmatiza pero recuperación es posible con tratamiento integral más allá de abstinencia, mejorando calidad de vida; citó casos como Luciano Castro y Chano en su centro, enfatizando privacidad para incentivar ayuda.