Manifestantes en Lahore, la ciudad más poblada de Pakistán con 13 millones de habitantes, se concentraron frente al consulado de Estados Unidos y protagonizaron enfrentamientos.
La multitud lanzó piedras al edificio e incendió la puerta principal, mientras la policía utilizó gas lacrimógeno para dispersarlos durante horas.
Se reportaron protestas similares en Karachi, Islamabad y Cardú.
La embajada estadounidense monitorea la situación y alerta a sus ciudadanos evitar aglomeraciones.