Panelistas destacaron la distinción entre el uso recreativo de celulares, como TikTok durante clases, y su integración pedagógica para dinamizar lecciones, buscar información en tiempo real y fomentar la educación digital, adaptando el enfoque por edades de los estudiantes.
La norma responde a tendencias mundiales en países como Francia y Australia, donde se prohíben celulares incluso en recreos, y en colegios bonaerenses que ya la aplicaban voluntariamente ante la desconcentración de los chicos.
Los primeros resultados muestran mayor atención, conexión entre alumnos y mayor interacción en recreos, superando problemas previos en evaluaciones por distracciones tecnológicas.