Los panelistas confirmaron que la producción de Gran Hermano guiona el reality con productores que ingresan físicamente a la casa para manipular situaciones y calmar a participantes como Furia.
Explicaron que hay guionistas que crean conflictos, pasan letras a los chicos y usan terapias para psicopatear y condicionar peleas entre ellos, como entre Meli y Santiago.
Recordaron que casos como el de Furia se les salieron de las manos y generaron boomerang, mientras que al salir le dieron premios pese a todo.
Coincidieron en que es un "titanes en el ring" televisado con elementos anabolizados, y quitaron dramatismo porque quien prende la tele sabe que es entretenimiento ficcionalizado.