La ceremonia de despedida al ayatolá Ali Khamenei fue postergada en Irán debido a la previsión de una afluencia masiva y falta de garantías de seguridad en medio de la guerra desatada tras su asesinato en un bombardeo estadounidense-israelí. La televisión estatal anunció la nueva fecha para el miércoles.
El homenaje estaba previsto para hoy en Teherán, con entierro en Mashhad, ciudad natal del líder supremo fallecido a los 86 años. Los preparativos están en pausa por los riesgos de ataques en conglomeraciones multitudinarias.
Panelistas destacaron el peligro extremo de realizar el funeral en plena guerra, comparándolo con manifestaciones en Israel, y señalaron presiones internas para una reacción fuerte de Irán tras el asesinato, con manifestaciones a favor del gobierno y bandera roja de venganza.
Estados Unidos prevé una guerra prolongada, mientras Israel dice que será corta, sin coincidencias entre aliados.