Las centrales sindicales y organizaciones de izquierda se movilizaron frente al Ministerio de Trabajo en calle Alem durante una audiencia por Zoom, pero enfrentaron un despliegue policial injustificado que incluyó represión con gases, gas pimienta y golpes.
Las fuerzas de seguridad rodearon a los manifestantes, bloquearon calles para impedir accesos y salidas, afectando el tránsito del metrobús pese a que la protesta solo cortaba dos carriles y estaba avisada previamente.
Periodistas como Adrián sufrieron los efectos de los gases que cierran la garganta, generando indignación y bronca en el marco de una acción sindical pacífica.
El lugar es emblemático por los piquetes del 2001 donde Luis D'Elía, conocido como Castel, protestaba diariamente, y el edificio tuvo un incendio que destruyó archivos.