El panel debate sobre identidades transedad, burlándose de adultos que se perciben como niños para evitar responsabilidades.
Oscar Mediavilla critica duramente, llamándolos enfermos y pidiendo que se dejen de 'hinchar las pelotudas'.
Otros panelistas lo acusan de moralina y ajustador, generando cruces con gritos e interrupciones como '¡Dale! ¡No te gusta escucharla!'
La discusión escala con reclamos de cartas documento y falta de simpatía.