El panel de LAM continúa bromeando sobre los problemas de asignación de sillas en el programa y en Gran Hermano, destacando que Laura siempre ocupa el lugar privilegiado al frente y que nadie le toca su silla, recordando el escándalo que armó el año pasado contra Marina Calabro.
Marcela Tauro relata anécdotas de ediciones pasadas de Gran Hermano con queriditos ilusionados, mientras el grupo ironiza sobre las sillas 'gay' y quilombos innecesarios en un panel chico, preguntándose quién podría generar conflicto por un asiento como Carolina, que resulta insegura.
Subrayan que en LAM no hay dramas como en otros programas, diferenciándose del caos en Gran Hermano donde hay sillas intocables para favoritos como Laura.