El panel de LAM denuncia que en la casa de Gran Hermano están haciendo bullying a Juan y Cara, aunque Juan parece aprovecharlo, mientras su mamá, un amor que trabajó vendiendo calcetas para que estudie actuación pese a la oposición familiar, llega destacada como en el Oscar.
Critican a Franco como el más plantín y recuerdan que la madre de Juan es docente que conoce el bullying porque su hijo lo sufrió de chico por ser muy blanco y tener ojos lindos; el grupo comparte anécdotas personales de bullying escolar, como Lizardo apodado escarbadientes por flaca y alta, o relámpago por gordo.
Discuten que el bullying actual es más violento que antes, cuestionan si actores como Andrea Albuquerque y Juani Carles realmente lloran o fingen, ya que Juan admitió fingir llantos mirando a cámara, lo que podría costarle credibilidad real como en el cuentito del lobo.
Juan y Carmen están obsesionados con Leonardo DiCaprio en la casa.