El enviado especial Gabriel desde Tel Aviv describe una mañana y tarde ajetreadas con ocho sirenas de misiles que obligaron a la población a refugiarse hasta las cuatro de la tarde, la última hace dos horas.
Los ataques provinieron no solo de Irán, sino también de Hezbolá en Líbano, algo nuevo en el conflicto. Hasta el momento, no hay nuevas alertas, pero la situación puede cambiar en minutos con notificaciones simultáneas en teléfonos.
Los panelistas destacan la imprevisibilidad de las sirenas, que interrumpen cualquier actividad de forma repentina durante la cobertura en vivo.