Una nueva participante llamada Carlota ingresa a la casa del programa, donde ya hay fila para secarse el pelo como el día anterior.
Las conversaciones revelan tensiones leves, con menciones a miedos a pincharse, ir a las piñas y problemas con el condimento de la comida cocinada ayer, que una participante comió por hambre.
Prefieren la energía actual en lugar de nicotina, mostrando dinámicas cotidianas y pequeños conflictos en el espacio compartido.