Nahuel Gallo, el gendarme argentino liberado, dio su primera conferencia de prensa en el edificio Sentinela de Gendarmería en Buenos Aires, acompañado por autoridades como la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y Alejandra Montoliva.
Gallo relató su experiencia en la prisión Rodeo 1 de Venezuela, describiéndola como un lugar de "torturas" y condiciones ecológicas malas. Salió el domingo con incertidumbre, sintiéndose aún "encerrado" mentalmente hasta estar libre, y agradeció al Estado argentino, instituciones internacionales y países como Estados Unidos, Italia e Israel, sin mencionar la AFA.
El gobierno destacó gestiones diplomáticas incansables desde el primer momento en foros internacionales. Gallo se siente bien de salud, realiza estudios para recertificarse, y defendió a su institución y bandera. Compartió fotos familiares comiendo asado y milanesas con su hijo Víctor y esposa Alexandra.
Funcionarios enfatizaron el esfuerzo conjunto con aliados y el Foro Penal para su regreso a casa, en un momento de expectativa por sus declaraciones.