Dos ladrones en moto atacan una heladería de forma violenta y coordinada: uno amedrenta a los empleados mientras el otro roba el dinero de la caja, escapando rápidamente.
Los mismos motochorros asaltan un kiosco, donde uno entra armado por la ventana y le quita el dinero a la empleada que grita desesperada.
En una verdulería, ingresan con cascos puestos, apuntan a la cabeza de la víctima y revisan la caja sin quitarse los cascos para llevarse todo el dinero.