Casi el 40% de los argentinos no puede pagar las cuotas de electrodomésticos como heladeras y hornos, con la morosidad saltando del 14% en 2024 al 41% en 2025, según datos de la consultora Cogout.
Los consumidores compran a cuotas porque necesitan los aparatos, pero la inflación, pérdida de poder adquisitivo y salarios que no siguen la suba de precios impiden cumplir los pagos, incluso con cuotas que antes eran sin interés.
La volatilidad económica, préstamos caros vía CUIT y cierre de comercios agravan la situación: los hogares destinan el 141% de sus ingresos mensuales solo a deudas financieras, quedando por debajo para cubrir necesidades básicas.
Antes, las cuotas fijas permitían ganarle a la inflación porque los precios subían más que los sueldos, pero ahora ni los ingresos alcanzan ni las cuotas son accesibles por los intereses altos.
La esperanza de mejora económica choca con la realidad de desempleo y ajuste salarial, dejando a muchas familias imposibilitadas de mantener las deudas contraídas.