Un misil cayó en la ciudad de Kamishli, controlada por kurdos en el noreste de Siria, golpeando el suelo sin causar víctimas ni gran explosión visible.
Un pastor de 18 años relató el momento terrorífico que asustó a animales y residentes cercanos; el impacto no dejó cráter ni escombros esparcidos como se esperaría de una explosión.
Los panelistas comentan la imagen impactante del misil cerca, comparándola con arte, y cuestionan la narrativa de explosión dada la falta de daños evidentes.