Mirta Legrand, de 99 años, enfrenta una interna familiar porque su nieto Nacho Viale no tramitó el pago para certificar su récord Guinness como la conductora de TV más longeva del mundo, pese a que diarios como El País de España y El Mercurio de México celebraron su cumpleaños.
En su mesa, Legrand encendió la polémica al cuestionar públicamente por qué no está en el libro de récords, comparándose con casos como Ebe Camargo de Brasil (85 años) o una portuguesa de 83, insistiendo en que nadie llega a sus 99 años activos. Pidió documentar sus años en TV desde 1967 y ayudar a Nacho con el trámite que cuesta miles de dólares.
Gustavo Descalzi, desde Uruguay, reveló indignado haber consultado en Londres: se paga entre 6.000 dólares o más, viene un fiscalizador de México para verificar en vivo, pero Nacho se molestó al enterarse. Descalzi criticó a la familia Viale y a Canal 13 por el demora, proponiendo una vaquita para pagar.
Panelistas debatieron el beneficio: un mimo mundial para legitimar su trayectoria única, sin premio en dinero, aunque algunos cuestionaron si vale la pena el costo para un negocio de Guinness. Legrand dudó si está para eso, pero todos aplaudieron su vitalidad, mientras se burlaban del enojo de Nacho llamándolo "un toco".
La charla derivó en tensiones con Canal 13, diezmado en rating, y coqueteos de Legrand con Telefe, que la llamó para su cumpleaños 100 mientras el 13 la falló con la cocinera. Ella rechazó invitarlos por agravios pasados, y se mencionaron vaivenes donde Nacho condicionaba su continuidad a Juana Viale.