Javier Milei escaló su conflicto con los industriales argentinos, acusándolos de no ser empresarios reales sino lobistas que extorsionan políticos a cambio de favores corruptos, criticando precios exorbitantes como neumáticos tres o cuatro veces más caros o remeras a 50 dólares versus 5 de importadas.
El presidente los tildó de cazadores en el zoológico protegidos por el Estado, en medio de peleas previas con figuras como Pablo Rocca, Madanes y Quintanilla; los industriales responden que Argentina es el país más cerrado del mundo según rankings y defienden sus privilegios como protección legítima.
La UIA emitió un comunicado durísimo señalando crisis en pymes por baja actividad, alta fiscalidad y caída de empleo, aclarando que no diseñaron el marco económico distorsionado de décadas pasadas y pidiendo mejores condiciones sin insultos.
En el panel debaten: industriales dan laburo pero a qué costo para el bolsillo del trabajador; Milei apuesta por apertura para que sueldos rindan más, mientras otros cuestionan facturaciones infladas sin beneficios para empleados.