Una niña de 11 años murió en Kuwait tras recibir metralla en una zona residencial de la capital durante la interceptación de objetos aéreos hostiles en ataques entre Irán, Estados Unidos e Israel.
El Ministerio de Salud confirmó la muerte pese a atención médica inmediata y esfuerzos de reanimación en el hospital.
Restos de proyectiles interceptados cayeron sobre un edificio residencial, causando daños materiales y víctimas en un país con bases estratégicas estadounidenses.
Panelistas debaten la responsabilidad de Kuwait por albergar bases norteamericanas, que lo convierten en blanco de ataques.