El programa rescata la historia de Maxi López y Wanda Nara, separados hace años en un divorcio conflictivo después de cinco años de matrimonio y tres hijos, pero ahora posan como mejores amigos en redes.
Cuestionan esta relación comparándola con seguir cobrando sueldo tras renunciar al trabajo, revelando que López viajó desde Europa para apoyar a Nara en su programa y ahora le lleva azúcar, pese a la traición pasada.
En clips, López admite que volvieron a engancharse por la salud de ella y necesidades de los hijos, consultó con su pareja actual Dani, y Nara reconoce errores, pero el panel sospecha de encuentros sexuales ocultos y celos.
López dice que le conviene que Nara esté de novio para tranquilidad, son compañeros laborales que se desean lo mejor, pero se pone nervioso con su ropa y un nombre no mencionado lo altera.