Marcos Gómez, padre de Kim Gómez, la nena de siete años brutalmente asesinada en La Plata, expresó conformidad con el pedido de la fiscalía de casi 22 años de prisión para el coautor de 17 años, condenado hoy por el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil Nº 1. La fiscal realizó un trabajo clave, despejando dudas y presentando pruebas irrefutables ante testigos y evidencias claras. La sentencia se conocerá el 16 de marzo.
Sobre el menor de 14 años, considerado ecoautor pero no imputable, Gómez criticó la falta de herramientas en el Instituto Gambier, donde está alojado. El chico rechaza escuela, psicólogos y programas de reinserción, mostrando mala convivencia y generando bronca por el fracaso del sistema. Aunque la reciente baja de imputabilidad no es retroactiva, Gómez la ve necesaria pero insuficiente sin mejoras en educación y contención.
Gómez enfatizó la responsabilidad de familias y Estado, lamentando la ausencia de inversión en clubes deportivos, educación y maestros, que podrían sacar pibes de la calle. Criticó paros docentes y la falta de foco en prevención, recordando que los asesinos vivían en violencia extrema con alarmas previas ignoradas, como robos y problemas escolares. Insistió en que todos responden por sus actos, pero urge repensar centros de detención y capacitar personal.
Pese al dolor y bronca, Marcos mantiene empatía por entender fallas sociales en el menor, impulsado por el legado de su hija "increíble y sin maldad". Hoy, además de la audiencia, tuvo una reunión clave para su nueva lucha por justicia más allá de la condena.