El debate sobre el nombramiento de Juan Bautista Maíquez como ministro de Justicia continúa con cuestionamientos sobre si representa la "casta" judicial o el "bilardismo puro" alineado con Javier Milei. Panelistas destacan su recorrido familiar en causas resonantes contra la corrupción kirchnerista y el caso AMIA, como las de su padre y hermano.
Fuentes del gobierno desmienten que Maíquez haya sido abogado de Claudio "Chiqui" Tapia o Pablo Tobillino, afirmando que nunca ejerció en esos casos. Se enfatiza su influencia potencial en 337 juzgados vacantes (176 nacionales, 112 federales del interior, 49 de casación), nombramientos concursados y vacantes en la Corte Suprema.
Maíquez deberá decidir sobre veedores para la AFA enviados por la Inspección General de Justicia, en medio de vínculos familiares con el fútbol. Su viceministro Santiago Viola representará al Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, con mayor poder para nombrar y remover jueces, además de influencia en la UIF.
Se resalta la creciente influencia de Karina Milei en Justicia tras la salida de Mariano Cúneo Libarona, quien dejó una lista de más de 300 cargos pendientes. El nuevo ministro incidirá en ternas para jueces federales y desafíos como causas Andis y Libra.