Delincuentes irrumpieron dos noches seguidas en la Escuela 66 General Lacea de Rosario, donde Lionel Messi cursó su primaria, robando canillas, cables, camillas y causando destrozos en baños, conexión a internet y corte parcial de luz.
La directora y docentes expresan angustia y tristeza por el vandalismo en una escuela lista para recibir a 400 chicos, que ahora no pueden ir a clases a 24 horas de diferencia entre los ataques.
Los ladrones entraron por los techos y no se conformaron con robar, sino que destrozaron todo a su paso, dejando a la comunidad en sombras e incomprensión pese a reparaciones previas del FAE.
La escuela trascendió por su alumno famoso, el mejor de la historia, pero hoy enfrenta ensañamiento que impide el normal inicio de clases.