En el quinto día de la guerra regional iniciada el 28 de febrero con la operación Furia Épica de Estados Unidos e Israel, cámaras en vivo muestran columnas de humo en Beirut a las 3 de la mañana por ataques israelíes contra Hezbollah, con operaciones aéreas y terrestres en el sur de Líbano para desarmar al grupo.
Paralelamente, en Doha, Qatar, se instaló la alerta por impactos de ataques, con testigos reportando tránsito cauteloso pese a la infraestructura luminosa, mientras Hezbollah responde como grupo de resistencia enemigo histórico de Israel.
Irán reportó las primeras bajas oficiales, incluyendo al líder supremo Ayatollah y altos representantes de política, justicia y Guardia Revolucionaria, en ataques estadounidenses; el clérigo designó un sucesor y funcionarios como Abbas Araghchi continúan declaraciones desafiantes.
Israel justifica los ataques como preventivos ante la amenaza nuclear iraní, mientras Irán alega defensa propia; la cotidianidad cambió en Beirut, Doha, Turquía e Irak, con semanas de guerra por delante según Estados Unidos.
Ningún bando retrocede en este conflicto bélico con escenarios en Líbano, Qatar y otros territorios.