Irán confirmó el cierre del Estrecho de Hormuz para todos los buques excepto los chinos, como gesto de agradecimiento por el apoyo de Pekín, tal como se había adelantado.
Teherán prohíbe el paso no autorizado con respuesta militar; al menos seis buques ya interceptados. Los panelistas ligan esto a intereses chinos en la ruta de la seda y petróleo, cuestionando la marina iraní destruida pero enfatizando su poder irregular.
Se especula que China filtró datos para ataques a bases EEUU, y el control de Hormuz impacta Suez, Ansar Allah (hutíes) y Hezbollah, dependientes de Irán; Arabia Saudí falló en destruir hutíes por su combate irregular.
Los conductores ven mano china en Irán como línea roja, comparando con Venezuela por recursos energéticos.