En el complejo de edificios de Hudson, los vecinos evacuados de las torres afectadas por el derrumbe de una loza de 50 por 70 metros sobre el estacionamiento subterráneo siguen sin poder regresar a sus departamentos, mientras inician trabajos de apuntalamiento y continúan las pericias policiales.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires instaló un gazebo con aguas minerales para información, y la policía custodia el lugar con vallas. Solo permiten ingreso a torres no afectadas directamente por las columnas centrales dobladas.
Adriana, vecina del edificio impactado, organiza en el garage donado por otra vecina un centro de ayuda con ropa por talles, calzados, alimentos, agua y comida para mascotas, destacando la solidaridad vecinal vía grupos de WhatsApp. Muchos evacuados no pudieron sacar pertenencias y buscan contención en este momento de incertidumbre.
Un ingeniero civil consultado estima que el apuntalamiento y recomposición estructural tomará una semana mínimo, además de la investigación. Alrededor de 60-65 vehículos quedaron destruidos. Vecinos alojan en hoteles, refugios o club Huracán cercano, a la espera de novedades de la empresa constructora y administración.