El ingeniero civil Jorge Bertolino explicó que las torres adyacentes al derrumbe de la loza en Parque Patricio no presentan riesgos estructurales gracias a su diseño independiente, aunque recomendó revisiones protocolarias de instalaciones como gas por la vibración del impacto.
La estructura del edificio principal no requiere apuntalamiento y es viable demoler los restos del patio oeste para reconstruirlo desde cero, siempre que el resto permanezca intacto.
Bertolino detalló que los ingenieros civiles manejan proyectos completos incluyendo cálculos y dirección de obras, y que en este caso el colapso se debió a una variación imprevista en las cargas por acumulación de agua, pese a los códigos de seguridad.
Los 60 autos aplastados absorbieron parte de la energía del derrumbe, mitigando daños mayores, y el análisis geotécnico del suelo determina el tipo de fundaciones necesarias como pilotes o superficiales.
La entrevista concluyó destacando la claridad técnica del experto en un suceso que evitó una tragedia mayor al ocurrir de madrugada.