En el día después del cráter en la Torre 2, los vecinos de la Torre 1 contrataron un ingeniero civil que cobró 250.000 pesos por un peritaje visual.
El profesional detectó desniveles, terreno hundido, una panza excesiva en la loza de la cochera, filtraciones con estalactitas y grietas, recomendando apuntalar urgentemente y evacuar autos y parque.
Los vecinos pusieron fajas de "peligro" y señales improvisadas; bomberos y gobierno porteño ya habían sugerido peritaje.
El reportero Darío Loprete muestra en vivo la cochera con manchas de agua, parches precarios y riesgos similares al edificio colapsado, donde residentes no volvieron.
La administración evalúa apuntalamiento ante el exceso de peso en el techo.