Beber agua es esencial para la salud y no hay que esperar a sentir sed, recomendando preferentemente agua baja en sodio en el programa Médico de Familia.
Los mejores momentos incluyen al levantarse con limón para antioxidantes, al transpirar en verano o sauna, antes y durante ejercicio con al menos medio litro, y cuando se está enfermo con diarrea o vómitos evitando alcohol y cafeína.
La deshidratación causa fatiga, confusión, migrañas y calambres, agravando síntomas premenstruales, por lo que el 60% de agua en el cerebro lo hace vital.
Un estudio mostró que beber más agua alivia dismenorrea en mujeres jóvenes, acortando ciclos y reduciendo dolor.
La Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos indica 15.5 tazas diarias para hombres y 11.5 para mujeres, militando agua y fruta todo el año.