Guillermo Moreno protagonizó un fuerte cruce al aire con Amalia Díaz Guiñazú, amenazándola con ir a tribunales por "violencia" e insultándola con que se dedique a su ferretería.
Díaz Guiñazú le reprochó su irrespeto y violencia verbal, mientras Moreno replicó agresivamente que no le diga cómo hacer su trabajo y cuestionó su patrimonio para responder demandas, aludiendo a poner "el revólver sobre la mesa".
Amalia respondió que no le teme a las amenazas, que demandará a Moreno por violencia de género y destacó que su patrimonio es "chiquito" porque labura honestamente, no como otros que afanaron gobernando.
Los panelistas de Lape Club anticipan que el conflicto terminará en tribunales y critican el patoterismo de Moreno.