Un estudio realizado en Alemania revela que los hábitos influyen más que la reflexión consciente en las decisiones cotidianas de las personas.
Investigadores como Stephanie Kiebel y Ben Wagner analizaron a más de 700 participantes y concluyeron que la gente repite acciones previas, como rutas al trabajo o compras habituales, incluso ante mejores alternativas.
La investigación, publicada en Communication Psychology, muestra que la repetición genera inercia cognitiva que dificulta cambiar rutinas, cuestionando la idea de decisiones siempre racionales.
Los autores sugieren usar este sesgo para políticas públicas que promuevan hábitos sostenibles o saludables.