Eslovaquia repatrió a 100 ciudadanos suyos y tres niños jordanos desde la región del Golfo mediante dos aviones militares y del Ministerio del Interior que aterrizaron en Bratislava desde Jordania.
Las tensiones en Medio Oriente interrumpieron viajes, dejando decenas de miles varados; el espacio aéreo cerró en Catar con 8.000 viajeros afectados, y solo vuelos limitados en Emiratos Árabes Unidos.
Un evacuado checo de 23 años, Anton Kublik, describió el terror de sirenas y cohetes volando, algo inimaginable para él.