Cada día cierran emprendedores y pequeños negocios vía redes sociales, desde confeccionistas de ropa hasta calzurerías nacionales en Belgrano, cambiando de rubro o desapareciendo.
El panel observa en Instagram y plataformas cómo locales pequeños, socias o individuales no sobreviven, reflejando la crisis que afecta incluso a ventas online.
Esta tendencia se suma a grandes cadenas y confirma que la economía no repunta pese a promesas oficiales.