La asamblea de expertos de Irán designó a Mojtaba Khamenei, hijo del fallecido líder supremo Ali Khamenei, como nuevo Ayatolá supremo bajo presión de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Mojtaba operó años desde el búnker de su padre como coordinador clave y se lo identifica como líder de línea dura sin intenciones de apertura política.
Esta transición asegura que el régimen mantenga su postura confrontacional en el conflicto regional.
Simultáneamente, fuerzas israelíes atacaron con precisión una instalación nuclear en afueras de Teherán, destruyendo un componente crítico para armas atómicas.