Cuatrocientas familias evacuadas de cuatro torres en los sectores 1 y 2 del barrio Procrear de Parque Patricio, Buenos Aires, por el colapso de una cochera subterránea debido a filtraciones crónicas de agua originadas en un jardín construido sobre ella sin mantenimiento ni drenaje adecuado. Los vecinos, como Silvina, esperan en la calle desde las cuatro de la mañana sin pertenencias ni autos, mientras bomberos y Defensa Civil evalúan los subsuelos inundados.
Silvina denuncia al administrador Julio Ariel Fernández, quien maneja cinco sectores, por robo en expensas que superan el millón de pesos, amedrentar a vecinos para no llamar bomberos ante fallas en ascensores sin variadores que atrapan incluso a discapacitados en pisos altos, no denunciar robos de bronces y otros bienes, e intentar cobrar escrituras a pesar de ser viviendas sociales. Intentaron contactarlo en vivo pero cortó la llamada.
Los problemas datan del primer día de ocupación hace cinco años: vibraciones intensas por recitales en el estadio Huracán que hacen temblar paredes, filtraciones inmediatas que Julio tapó con chapas precarias, y ausencia total de controles pese a quejas masivas de vecinos aterrorizados. Un arquitecto explicó que el diseño del jardín exige mantenimiento estricto para evitar que el agua infiltre la estructura.
Silvina, propietaria de una gráfica familiar de pre-impresión, celebra esta como su primera casa propia tras dos años de lucha porque el gobierno anterior los marginó del programa, aunque sigue hipotecada por 10 años. Su hijo Facu vive enfrente con unidad funcional propia y su nieto Gianluca de cuatro años fue llevado a la casa de los abuelos paternos con el gato.
Vecinos inundan el programa con mensajes apoyando la valentía de Silvina, exigiendo revocar la matrícula del administrador y mayor intervención oficial, mientras persisten servicios de gas, luz y agua gracias a conexiones de emergencia.