Daniela de Lucía regresó a la casa de Gran Hermano este fin de semana tras despedir a su padre, quien falleció inesperadamente mientras ella participaba del reality. La coach emocional entró conmovida pero decidida, agradeciendo a la producción, a Santiago del Moro y a los televidentes por el apoyo recibido durante su salida temporaria.
En un video exclusivo, Dani explicó que, después del velatorio en Tandil y de arrojar las cenizas en Mar del Plata junto a su madre, decidió volver porque su papá hubiera querido verla brillar en el juego. Su amiga Nathalie, conectada en vivo, la describió como una 'fighter' de la vida, que se levanta más fuerte ante las adversidades y entró sin estrategias previas, solo siendo auténtica.
El segmento repasó el explosivo fin de semana en la casa, donde Andrea del Boca enfrenta enemigas como Janina Sili y Pincoya, viralizó una canción provocadora y mantiene alto protagonismo pese a nominaciones riesgosas. Mientras, Divina Gloria se despidió definitivamente y entró Carla Vigliani.
Nathalie negó que Dani haya visto el programa durante su duelo, enfocada solo en acompañar a su madre, hija única en una familia unida por 60 años de matrimonio. Elogió sus credenciales: coach top con libros bestsellers, estudios en Harvard y Tony Robbins, lista para mediar quilombos o defenderse con intensidad.
Andrea del Boca genera crossover generacional al viralizarse entre jóvenes pese a su edad, y el público ampara a protagonistas iniciales como ella, aunque adentro todos compiten igual.