Mariano Cúneo Libarona, ministro de Justicia, viajó a Brasil con "Samantha" y al regresar por Ezeiza amenazó a dos reporteros gráficos, según mostró el panel en un tono burlón.
Luego presentó en televisión un video robado del despacho de un juez, lo que derivó en su posible detención, aunque el conductor bromea si ya lo liberaron o lo ascendieron a la Corte Suprema.
Panelistas revelaron anécdotas paparazzi: lo captaron a medianoche en una estación de servicio en Libertador y Arce, frente al hipódromo, escondiéndose y negando la relación con Samantha, lo que generó odio del ministro hacia ellos.
Lo apodaron "Pepe Curvele" por su forma de hablar similar al histórico Pepe Biondi de los años 60, comparando su estilo con "consulto, ladrón de gallina y mancha papeles" en estudios de Cangallo y Callao.