Mariano Cúneo Libarona, exministro de Justicia, explica en detalle los motivos de su renuncia a Javier Milei: recuperar vida personal con familia y amigos tras dos años de esfuerzo intenso, misión cumplida en reformas judiciales como el sistema acusatorio y Código Penal, y agotamiento acumulado. Destaca juicios rápidos con condenas en 24 horas, casos resueltos en Rosario y Zapala, y buena recepción de entidades como Sociedad Rural y DAIA.
Elogia a sus sucesores, Juan Bautista Mahíques y Santiago Viola, como un equipo ideal con experiencia, presencia y conocimiento de tribunales para continuar las reformas con más energía. Compara el cambio con un recambio a los 50 minutos del segundo tiempo.
En su charla emotiva con Milei, se despidieron como amigos; el presidente le pidió colaboración externa, que él prometió. Califica el reciente discurso de Milei en la Asamblea como extraordinario e improvisado, superior por sus respuestas geniales a las ofensas opositoras como las de Myriam Bregman y Nicolás del Caño, quienes gritaron con carteles de FATE y lo tildaron de farsa.
Cúneo Libarona asegura que Milei no se sacó, sino que mejoró con los ataques, toreando a la oposición con genialidad; lo compara favorablemente con Alfonsín, Menem y De la Rúa, y se saca el sombrero por su capacidad para cambiar Argentina.
Planes futuros: volver despacio a la televisión para opinar libremente sobre causas judiciales, sin callarse por respeto institucional, y disfrutar afectos tras bajar 14 kilos y madrugar excesivamente.