Cristiano Ronaldo abandonó de inmediato la capital de Arabia Saudita con su familia a bordo de su jet privado tras ataques con drones.
El destino elegido fue Madrid, donde reside en una imponente propiedad de 4.500 metros cuadrados en una zona exclusiva, con 36 habitaciones, suites de 70 metros, gimnasio, sauna y garage para 6 vehículos.
Panelistas contrastan esta huida lujosa con la desesperación de civiles que huyen a pie o en autos viejos de zonas de conflicto.
No se sabe si alguien más subió al avión de Ronaldo, bromean sobre el espacio disponible en su mansión.