Eduardo Coudet, el Chacho, llegó sonriente a River como sucesor de Marcelo Gallardo y dirigió su primera práctica, pidiendo apoyo al plantel.
Agradeció públicamente a Gallardo por sus palabras y aclaró que no es tan simpático siempre: "No vine a un cumpleaños", aunque busca descontracturar en un club exigente.
Charló con exjugadores como Chori Domínguez y Trezeguet, corrigió a Francesco y mostró carácter firme.