El 12 de noviembre de 2025, durante una marcha de jubilados por Avenida de Mayo, el comisario inspector Sergio Enrique Gigena de la Policía de la Ciudad agredió con su tonfa a un manifestante que estaba siendo filmado por la fotorreportera freelance Micaela.
Gigena giró y golpeó directamente a Micaela por haber registrado su violencia, mientras otros policías detenían al manifestante. En el mismo revuelo, el comisario hirió a una jubilada de 70 años, quien sufrió una luxación en la mano al caer, y Micaela necesitó puntos en el arco superciliar. Ambas fueron atendidas por el SAME y en el Hospital Ramos Mejía, donde se constató las lesiones.
La semana siguiente, Gigena gaseó a otra jubilada que terminó con quemaduras y problemas respiratorios en el hospital. En un escrache viral, el comisario gritó "mi derecho es reprimir jubiladas" ante manifestantes que lo increparon por sus agresiones, lo que derivó en una suspensión de dos semanas, aunque volvió pronto a las calles.
Gigena, al frente de la Comisaría Comunal 1 Norte desde marzo de 2024, acumula denuncias por violencia: la diputada Victoria Montenegro lo señaló por acoso sistemático a trabajadoras sexuales de la Asociación de Mujeres Meretrices y vendedores ambulantes, respaldado por la ONG Buenos Vecinos, que denuncia vía WhatsApp a "negros que venden paltas" y prostitutas. También se cruzó con la diputada Lorena Pocoy, quien lo increpó por difundir su imagen mientras reprimía.
Este caso no es aislado: el tercer informe de la Comisión Provincial de la Memoria, dirigida por Pérez Esquivel, revela que en 2025 se duplicaron las represiones en manifestaciones, con 51 casos en 139 monitoreadas y 184 periodistas heridos de 1.369 víctimas totales de violencia institucional.