La justicia argentina enfrenta un colapso por 203 vacantes con pliegos en el Ejecutivo, 157 en trámite en el Consejo de la Magistratura y 78 concursos abiertos, según informe del Consejo, dejando casi la mitad de juzgados subrogados o sin juez natural.
En federales, clave para narcotráfico y corrupción, hay 146 cargos vacantes, 37 fiscalías y 45 defensores públicos sin cubrir; cámaras federales como Casación Penal (4 vacantes) y Comodoro Py (4 vacantes para causas de corrupción nacional) están paralizadas por renuncias no reemplazadas por falta de acuerdos políticos.
El problema arrastra de gobiernos anteriores, incluido el de Cristina Kirchner y Alberto Fernández, que no designaron jueces; el conductor critica que Kirchnerismo buscaba "colonizar" tribunales y ahora Javier Milei rechaza negociar con ellos para cubrir vacantes expeditivamente.
El nuevo ministro Juan Bautista Máquez y viceministro Santiago Viola heredan esta prioridad, destacada por el saliente Mariano Cúneo Libarona, junto a la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo que derivó en su renuncia.