La portavoz de la Casa Blanca reveló que el presidente Donald Trump discute activamente con sus asesores un posible rol estadounidense en Irán tras el fin de la guerra en Oriente Medio. El enfoque principal permanece en el éxito rápido de la Operación Furia Épica, con avances minuto a minuto para dominar los cielos iraníes y lanzar misiles contra objetivos clave.
Anteriormente, Trump había destacado el tremendo progreso de las fuerzas de EE.UU., con destrucción de misiles iraníes y liderazgo debilitado en Teherán. Sin los ataques de EE.UU. e Israel, Irán ya tendría un arma nuclear, según el mandatario.
El Departamento de Estado ordenó la salida de personal no esencial de consulados en Karachi y Lahore en Pakistán, y concedió permisos para abandonar misiones en Arabia Saudita, Chipre y Omán ante posibles represalias iraníes.
La ACNUR reportó que 100.000 personas huyeron de Teherán en los dos primeros días de la guerra desencadenada por bombardeos estadounidenses e israelíes.